¿PUEDO USAR LA LECTOESCRITURA COMO SISTEMA DE APOYO?

 

Muchos de nosotros podemos pensar que si un niño no habla, tampoco comprende, y por tanto, pensar en el aprendizaje de la lectoescritura no tendría sentido. Sin embargo, los especialistas en lenguaje, sabemos que esto no siempre es así.

La lectoescritura no es un aprendizaje natural como lo es el habla, sino que debemos enseñar de manera implícita cómo leer, cómo son las letras y cómo suenan. Por tanto, ¿por qué no podemos enseñar a un niño que no presenta lenguaje oral a leer o escribir?

Esta respuesta es complicada, porque todavía existen muchas falsas creencias sobre cómo se debe intervenir con un niño con dificultades de lenguaje. Además, tampoco existe un consenso sobre cómo debe producirse el aprendizaje lectoescritor, si es mejor un método de lectura global (enseñamos la palabra como un dibujo), fonológico,  fonético, silábico…

Siempre, debemos observar al niño, ver cómo intenta comunicarse, si usa gestos de manera espontánea, si llora para poder conseguir un objeto…y después, los especialistas debemos seleccionar qué método o qué combinación de métodos podemos emplear, y entre ellos, la lectoescritura puede ser un sistema más de comunicación.

¿Por qué? Porque leer consiste en apoyarnos en gestos gráficos visuales, y esos gestos-letras, nos permiten descifrar las sílabas y palabras e interpretar también esa información escrita.  Además, si el niño está motivado para el aprendizaje de la lectoescritura, debemos utilizarla como un sistema más en el apoyo de la comunicación, buscando cuál es el mejor método de enseñanza para ese niño en concreto.