ATENCIÓN TEMPRANA:

 

EL LIBRO BLANCO

El Libro blanco de la Atención Temprana la define como “El conjunto de intervenciones dirigidas a niños y niñas de 0 a 6 años, a su familia y al entorno, que tienen como objetivo dar respuesta lo más pronto posible a las necesidades transitorias o permanentes que presentan los niños con trastornos en su desarrollo, o que están en riesgo de padecerlos”.

 El objetivo de la Atención Temprana incluye así mismo la detección precoz y el diagnóstico, de hecho, en muchos lugares es en estos centros donde se realiza el diagnostico tras la derivación por los servicios de pediatría o neuropediatría. La Atención Temprana no es una intervención del ámbito educativo, se considera una intervención del ámbito sanitario.

            La Atención Temprana debe incluir también a la familia, sobre todo en los aspectos referidos a la formación inicial. Y en lo referido a la atención al niño o niña con autismo, los programas de atención que se llevarán a cabo deben ser los siguientes:

* Evaluación completa de fortalezas y debilidades. Dentro de la evaluación se deben considerar aspectos relacionados con:

-Trastorno del Procesamiento Sensorial

-Capacidades comunicativas                                           

- Autonomía personal

- Generación de habilidades y enfoques proactivos para la gestión de conductas

- Desarrollo de competencias sociales

-Fomento de la independencia

- Desarrollo de habilidades cognitivas

-Presencia o no de desórdenes alimenticios

* Programa individualizado de trabajo

* Formación e información a la familia

En los servicios de Atención Temprana podemos encontrar a psicólogos, neuropsicólogos, logopedas, terapeutas ocupacionales, fisioterapeutas o integradores sociales. La intervención suele ser multidisciplinar, de forma que cada especialista abordará una parte de la intervención. Aunque obviamente estará perfectamente coordinada y planificada.

 

¿Cuantas horas de Atención Temprana debe recibir el niño?

Aquí se da la máxima de que “a más mejor”. Es decir, que la cantidad de horas de intervención semanal serán directamente proporcionales con los avances del niño. No obstante estos avances estarán relacionados con cada niño. Es por ello que cada día más, una gran parte de la intervención se lleva a cabo desde modelos basados en el juego.

La tutorización, apoyo y supervisión de la familia por parte del equipo profesional es un procedimiento que ayuda a extender esta atención y a generalizar los avances.