ANÁLISIS DE LA CONDUCTA DISRUPTIVA EN LOS NIÑOS CON TEA

 

 

Antes de iniciar un plan actuación para eliminar o reducir una conducta disruptiva de un niño con TEA (en lo referido a pataletas, rabietas y berrinches), debemos realizar un análisis exhaustivo de esta. El análisis que desde aquí se propone comprende dos vías. La primera tiene que ver con una conocimiento completo de la propia conducta, mientras que la segunda responde a las causas que la inician.

Un conocimiento completo de la conducta disruptiva se logra realizándonos las siguientes preguntas:

Cómo es la conducta disruptiva: ¿llora? ¿vocaliza? ¿dice frases? ¿se tira al suelo? ¿lanza golpes o patadas? ¿mira al rostro?

La reacción del entorno frente a la conducta disruptiva: ¿se asustan? ¿lo retan? ¿lo golpean? ¿ceden?

Los resultados de tal reacción: ¿se calma? ¿continúa con su reacción durante tiempo? ¿sonríe?

Los elementos que rodean la conducta: qué pasó antes, durante y después.

Las posibles motivaciones del niño: un objeto, un alimento, una persona, no hacer algo, salir de un lugar, ir hacia un lugar, sueño, hambre, fatiga.

Cuanto tiempo dura la conducta disruptiva: minutos u horas.

En cuanto a las causas que pueden iniciar la conducta a evitar podemos distinguir:

Estados fisiológicos naturales tales como el hambre, la sed, el cansancio y la fatiga; o estados de desagrado corporal como una enfermedad, alergia, calor, frío, ropas molestas, pañales húmedos, etc. En estos casos, además del manejo emocional para enseñarle a esperar, para que se interese por otra cosa mientras se soluciona el problema o para que manifieste su descontento de otra forma; el solucionar el problema fisiológico disminuirá rápidamente la molestia y su reacción.

El deseo por algo, sea un objeto, un lugar, un alimento, una acción o una persona.

Situaciones indeseables para los niños, como pueden ser las fobias o las molestias. Donde en un primer momento puede ser útil anticiparse para evitar la exposición del menor ante este hecho, para después intentar superar este temor con procedimientos de desensibilización.

Desagrados frente a la comida, el aseo o el dormir. Los cuales exigen técnicas distintas a las utilizadas para las causas anteriores