Comprendiendo las emociones de los demás

 

Los niños con autismo no sólo tienen dificultades para entender sus propias emociones, sino también para comprender las emociones expresadas por los demás.

Por un lado, tienen dificultades para interpretar y atribuir significados emocionales a las expresiones faciales, el tono de voz y los gestos manuales expresados por las personas de su entorno.

Por otro lado, no son capaces de establecer la relación que hay entre su comportamiento y las reacciones emocionales de la otra persona.

Cada vez que surja la oportunidad, podemos enseñarle de forma explícita que, determinados comportamientos provocan emociones específicas en los demás.

Además, se pueden llevar a cabo otras actividades como el uso de fotografías o láminas, en las que se muestren diferentes personas realizando acciones concretas para que el niño tenga que adivinar las emociones de los personajes así como la relación entre dichas emociones y el comportamiento que las provocó.  

También se pueden utilizar películas. Podemos repetir pequeños fragmentos para analizar el efecto del comportamiento de las personas en los demás y el significado de las expresiones no verbales de los personajes.