Teoría de la Mente, ¿Cómo saber que les pasa a los demás?

 

Cuando hablamos de la intervención en niños con Trastorno del Espectro Autista (TEA),  uno de los aspectos y objetivos a trabajar es la Teoría de la Mente, pero... ¿A qué nos referimos?

Nuestra conducta resulta ser muy compleja y única y está ligada al modelo social que durante el proceso de evolución hemos desarrollado. Esta conducta social es la que posibilita la interacción y el desarrollo entre las personas, es  nuestra empatía social que nos permite interpretar y/o predecir los pensamientos y deseos, emociones o incluso los engaños del otro.  Por tanto la capacidad para percibir y explicar la conducta de otros seres humanos en términos de su estado mental es lo que conocemos como Teoría de la Mente.

Las personas tenemos la habilidad automática de atribuir deseos, intenciones, emociones…a otras personas y de darnos cuenta de que pueden ser diferentes entre personas, es decir, como yo me sienta puede ser muy diferente a como se puede sentir otra persona.

Esa información que nos trasmiten los demás, nos aporta información y regula la forma en que decimos las cosas y predecimos qué ocurrirá después. Esto conlleva realizar una representación interna de los estados mentales de las otras personas, no solo de los nuestros propios.

Sin embargo, las personas con TEA presentan dificultades para darse cuenta de lo que piensa otra persona, les cuesta distinguir lo que hay en su mente, de lo que hay en el interior de la mente de los demás, y cuando no son capaces de ponerse en el lugar del otro, las conductas de los demás pueden resultar imprevisibles, no tener sentido o  no son capaces de comprenderlas.

Estos déficits en Teoría de la Mente, explican las dificultades que presentan los niños con TEA en el área social, para darse cuenta de las intenciones de los demás, para comprender las emociones en los otros, para entender que su conducta puede afectar a otra persona, entender la ironía,  las burlas o las interacciones sociales.