Blog Êbam Autismo

Rechazo al dentista

Algunos niños con autismo realizan ciertos comportamientos que les hacen propensos a tener problemas en los dientes como: la tendencia a explorar objetos a través de la boca (mordiéndolos o chupándolos), la conducta de pica o el rechazo a cepillarse los dientes.

A VECES… SUCEDEN COSAS ASOMBROSAS

Todas las personas somos diferentes, tenemos gustos, miedos y aficiones diferentes; eso es lo que nos hace maravillosos. El cerebro de cada uno de nosotros es como un ordenador rodeado de conexiones e información. Cuando se presenta el mismo estímulo a varias personas, cada una de ellas responderá de forma distinta.

Ayúdame a atender

La motivación, la cantidad de estímulos a los que deben atender, el ruido o la luminosidad del ambiente son factores que hacen que a los niños con TEA les cueste prestar atención en clase. Por eso, en ocasiones, pueden mostrar una sorprendente capacidad de concentración y minutos más tarde parecer abstraídos o como si estuvieran “en su mundo”.

Tiene rabietas cuando tiene que esperar

Muchos niños con autismo tienen dificultades para esperar y responden con fuertes rabietas y llantos intensos. Esta dificultad para esperar puede aparecer en distintas situaciones como cuando tienen que esperar en la cola del súper o cuando los padres se encuentran con alguien en la calle. Pero, aunque este problema puede crear situaciones realmente incómodas, se puede solucionar llevando a cabo algunas estrategias.

El juego

Los niños con autismo tienen dificultades para desarrollar juegos elaborados y en los que participen más personas. Por el contrario, suelen estar más interesados en girar partes de objetos, correr de un lado a otro y en las actividades solitarias. A través del juego, no sólo fomentamos el desarrollo de habilidades en un contexto natural y divertido, sino que además, nos permite desarrollar una relación positiva con el niño.

¿Por qué me cuesta entender las emociones?

Las emociones son muy complejas y nos afectan en mayor o menor medida. Todos a lo largo del día, sentimos emociones diferentes: nos alegramos por encontrarnos con un viejo amigo, nos enfadamos si vemos una injusticia o nos ponemos tristes si a alguien a quien apreciamos le ocurre algo malo, y también nos puede ocurrir que, a veces, no sabemos muy bien expresar qué nos ocurre o cómo nos sentimos con una palabra exacta, pero sí podemos regular nuestra conducta y buscar alternativas a cómo nos estamos sintiendo.

¿Por qué repite todo?

Entre las características de los niños con Trastorno del Espectro Autista se encuentra la repetición de lo que dice, por ejemplo, una persona, y ello incluye también la reproducción de la palabra “di” (y la única palabra que no hay que repetir cuando se nos pide hacerlo, es justo esa palabra –di-).