LA DURA HORA DE LA COMIDA

 

Cuando para un niño con TDAH llega la hora de la comida es frecuente que se aburra de estar mucho tiempo sentado, que se distraiga, que se olvide de qué es lo que estaba haciendo o que se ponga a jugar. Por culpa de esto el tiempo de comida se prolonga, y los padres después de insistir muchas veces estallan y se enfadan. Al final, un momento agradable como debería ser el de la comida se convierte en un momento diario de discusión. Estas son algunas recomendaciones a seguir para que nuestro pequeño con TDAH coma:

-Intenta que la comida sea un momento agradable, sin enfados, sin discusiones, ni órdenes para que coma. Si usas el método de “no te levantas hasta que te termines el plato” y no surge efecto es mejor que lo cambies. Que esté sentado delante del plato durante horas no suele ser muy efectivo. Si el niño se siente presionado puede recurrir a la comida como un desafío con el que querrá ganarte a base de no comer. Si no come, retírale el plato. Háblale de cosas positivas. Eso sí, no podrá tomar el postre ni picotear hasta que llegue la merienda. En ese sentido, debe saber que siempre tendrá que cumplir los horarios de comida que vosotros fijéis.

-Fuera distracciones. Si se distrae con juguetes o viendo la televisión retira ambos y explícale que a la hora de comer no se puede jugar.

-Las normas, pocas pero muy claras. Centrémonos en las normas en la mesa que consideremos más importantes y esforcémonos porque cumpla estas. Cuando las tenga dominadas pasaremos a otras menos relevantes.

-Pídele que te ayude a hacer la comida. Si se siente partícipe de la realización de la comida, por mínima que sea su colaboración, se sentirá orgulloso de comer lo que ha ayudado a preparar. Y si conseguís hacer comidas creativas (haciendo caras con el kétchup o figuras con la fruta cortada) puede ser más divertido y estimulante para él.

-Dale cierta flexibilidad para levantarse y tocar cosas. Si lo necesita es mejor que le demos cierto margen para que lo haga, siempre y cuando no conlleve prolongar durante demasiado tiempo la comida.

-Si tienes miedo de lo poco que come llévalo al pediatra. Si está dentro del peso ideal para su edad y su alimentación le proporciona los nutrientes necesarios no debemos preocuparnos de que coma poco.

-Un horario para la comida. Muchas veces están deseando acabar de comer para ponerse a jugar. Ponle un horario de finalización de la comida, de modo que aunque acabe pronto tendrá que estar sentado en la mesa hasta la hora marcada.

-Reforzar. No puede faltar el refuerzo en cualquier paso importante que queramos dar con el menor con TDAH, y este caso no es una excepción. No te propongas grandes objetivos a corto plazo y refuerza los avances por pequeños que sean. Si hoy comió un poco más que ayer hazle saber lo contento que estás por ello.

Finalmente, y como siempre, paciencia y constancia. Debemos aplicar el plan durante días o semanas para que de sus frutos, si no éste estará condenado al fracaso. Además, debe llevarse a cabo en todos los sitios en los que el niño coma habitualmente, ya que si en nuestra casa no puede ver la tele mientras come pero sí puede hacerlo en casa de los abuelos, de poco nos valdrá decirle que mientras se come no se ve la televisión.