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¿Cómo le explico a mi hijo que tiene TDAH?

Al recibir la noticia de que su hijo tiene TDAH muchos padres dudan de qué deben hacer, si contárselo o hacer como si no pasase nada. Ante este dilema probablemente no exista una única verdad u opción aconsejable, no obstante, en nuestra consulta comprobamos que suele ser mejor no negar la existencia del TDAH e informar e involucrar al menor en el conocimiento de éste. Probablemente, ante el conocimiento del TDAH por parte de los padres se sucedan cambios importantes en el entorno del niño, como asistencia a sesiones de refuerzo psicoeducativo, adaptaciones en el colegio o nuevas maneras de actuar por parte de los padres. Por ello, es mejor que conozca el motivo que explica estos cambios. Para hacerle partícipe y conocedor de esta realidad de la mejor manera posible te presentamos la siguiente propuesta de actuación.

VACACIONES DE VERANO

Se acerca julio, y con él, lo que muchos niños llevan deseando durante meses: las vacaciones de verano. Sin embargo, para muchos padres de niños hiperactivos estas suponen un aumento del estrés, ya que ven aumentada la intensidad de los síntomas del TDAH. Esto no quiere decir que haya empeorado, ya que es algo esperable y pasajero. No obstante, para contrarrestar estos posibles efectos negativos os recomendamos lo siguiente:

Mi hijo repetirá curso, ¿cómo actúo?

Se acerca el fin del curso académico, y con él las últimas notas. Para muchos niños con TDAH estas notas determinarán si pasan de curso o si tienen que repetir. Cuando un menor tiene que repetir suele ser duro para los padres, pero suele serlo mucho más para él, con posibles consecuencias como baja autoestima, inseguridad, pensar que no valen para los estudios, que el tiempo invertido no sirvió de nada, o que perderán a sus amigos de clase, entre un largo etcétera. Ante esto, los padres sois un pilar fundamental para ayudarle a afrontar esta complicada situación.

EDUCAR A TU HIJO CON TDAH

Diez principios fundamentales para educar a tu hijo con TDAH En el ámbito del TDAH, Russell A. Barkley es uno de los expertos con mayor experiencia y más reconocidos de todo el mundo. Hoy, de la mano de su libro “Niños hiperactivos: cómo comprender y atender sus necesidades especiales”, exponemos los diez principios que, a su juicio, son fundamentales para educar a un niño con TDAH:

HACIENDO AMIGOS

Una de las situaciones más dolorosas a la que se pueden enfrentar unos padres es ver que su hijo no tiene amigos o que, incluso, es rechazado por sus compañeros. En el TDAH este es un problema bastante frecuente. En ocasiones, el déficit de atención les hace pasar por alto pequeñas sutilezas que resultan muy importantes para hacer amigos, no perciben las estrategias sociales que resultan exitosas y reiteran en otras negativas que el resto de niños ya ha dejado de hacer. La hiperactividad puede resultar molesta para los compañeros del aula, creando una imagen de niño problemático. Y la impulsividad les hace decir o hacer cosas que no agradan a sus iguales. Si a esto le sumamos dificultades para regular sus emociones o baja autoestima tenemos varios ingredientes que pueden provocar que a un niño con TDAH le cueste hacer amigos. Pese a que se debe analizar individualmente cada caso, os presentamos algunas ideas de carácter general para ayudarle a hacer amigos:

APRENDER OBSERVANDO

Santi es un niño con TDAH, al que todos los días los padres le dicen que no debe enfadarse por perder una partida a la consola, que no tiene mayor importancia, y que no puede dar portazos. Los días que tiene más deberes le explican que esa tarde no va a poder jugar tanto tiempo. Y cuando tiene que ir a visitar a la abuela y no puede quedar con su mejor amigo, razonan con él haciéndole ver que no siempre podrá hacer lo que quiere, que ellos también tienen que hacer muchas cosas que no le gustan. Podríamos decir que los padres de Santi son coherentes y razonables en todo lo que le dicen.

NUNCA PARECEN SATISFECHOS

Pero lo estás haciendo bien, estás aprobando. Sí, pero mi madre nunca parece satisfecha… Esta es un pequeño fragmento de una conversación real con un niño con TDAH, donde muestra su desgana y decepción, por la sensación que percibe de que su entorno “nunca está satisfecho” con lo que hace o las notas que obtiene.

“¡NO QUIERO IR AL COLE!”

“¡No quiero ir al cole!”, es una expresión que puede resultar habitual si vuestro hijo tiene TDAH e ir al colegio le supone un gran esfuerzo. En ocasiones no lo dicen, porque saben que entonces sus padres les obligarán a ir, pero refieren dolores de cabeza o vómitos cuando se acerca la hora. Esto no quiere decir que el niño quiera engañarnos, es posible que el rechazo al colegio sea tan grande que somatice y estos síntomas sean reales. Además, una vez haya conseguido no ir al colegio estos síntomas pueden desaparecer o disminuir, ya que ya no existe “peligro”. Si os sucede esto con vuestro hijo os proponemos el siguiente plan de actuación:

PASOS PARA ENFRENTARNOS A LOS PROBLEMAS

En nuestro día a día, todas las personas estamos acostumbradas a enfrentarnos a diferentes problemas u obstáculos, de mayor o menor gravedad. El hecho de que esto sea tan frecuente implica que la resolución de problemas se convierta en una habilidad que influye de manera importante en nuestro bienestar emocional, ya que si intentamos resolver un problema A pero nos sale mal, donde teníamos un solo problema ahora es posible que tengamos unos problemas B y C asociados.

Repetimos las cosas 100 veces ...

Situación A - “Saúl, deja la consola, apaga la tele, pon la mesa y vente a comer”. “Ahora voy”. Pero si no se lo repites varias veces, Saúl no hace caso. Situación B - “María, cepíllate los dientes rápido que nos vamos”. “Espera”. Pero al final tarda tanto que lo tiene que hacer a correr. Situación C - “Sara, a las 12 tienes que estar en casa”. Pero de las 12 pasa a las 12,30.